Los principales objetivos de Güirá Oga son:
• Contribuir con el estado provincial en la política de conservación de las áreas naturales protegidas y la biodiversidad.
• Rescatar, recuperar y reintroducir (si fuera viable) ejemplares que lleguen accidentados, decomisados o que sean cedidos por particulares.
• Impulsar programas de cría en cautiverio como posibilidad para algunas especies seriamente amenazadas.
• Proporcionar a las autoridades nacionales y provinciales encargadas de la fauna un sitio donde alojar ejemplares de las especies selváticas que hayan sido decomisados, rescatados o salvados.
• Trabajar, mediante el desarrollo de proyectos, en la investigación sobre la biología y el comportamiento de especies con el fin de aportar a su conservación.
• Desarrollar, en el ámbito de la educación ambiental y la divulgación, actividades, programas y materiales que permitan concientizar a la opinión pública sobre la necesidad de conservar la selva y su diversidad biológica.
• Posibilitar la educación ambiental a través de la visita al Centro por parte del público y de actividades de extensión en escuelas y comunidades vecinas a las áreas protegidas.
Güirá Oga viene a cubrir un importante espacio en el estudio y conservación de especies íntimamente ligadas al último remanente significativo de la selva paranaense del mundo.
La Reserva
El Centro Güirá Oga se encuentra emplazado en un predio de 19 hectáreas, que se encuentra bajo la Categoría de Paisaje Protegido, con la denominación de “Andres Giai”, en homenaje al reconocido naturalista (Ley Provincial Nº 3.468).
El lugar posee una interesante y centenaria cobertura vegetal, con árboles de hasta 30 metros de alto, habiéndose identificado cerca de 40 especies diferentes. Por otra parte se ha hecho un relevamiento de mariposas, detectándose 50 especies.
Una lista tentativa de aves silvestres que frecuentan el lugar incluye más de 150 especies, muchas de las cuales son raras de observar. Se han detectado algunas aves singulares nidificando, como le halcón montés chico (Falco rufigularis), el urutaú (Nyctibius griseus) y el cacique lomo rojo (Cacicus haemorrhous).
Esta riqueza se debe particularmente a que el área linda con el Parque Nacional Iguazú, transformándose en zona de amortiguación del mismo. |